“¿Cuánto sale un despacho de aduana?” es la pregunta que más recibimos y la que menos se puede responder con un número único. El costo final depende de varios componentes que se combinan distinto en cada operación: el tipo de mercadería, su clasificación arancelaria, el régimen de importación y el valor de la carga. Esta nota repasa cada componente para que sepas qué esperar.
Derechos de importación
Son el componente que más varía. Se calculan como porcentaje del valor CIF (costo + seguro + flete) y la alícuota depende del NCM del producto: insumos y materias primas suelen tener derechos más bajos, mientras que bienes de consumo con producción nacional equivalente tienden a tener alícuotas más altas. No hay una tasa “general”: cada posición arancelaria tiene la suya.
Tasa de estadística
Es un tributo aduanero que se aplica sobre gran parte de las importaciones, con un tope legal del 3% sobre el valor CIF. Algunas mercaderías y orígenes están exceptuados. Su función es financiar el control y la recopilación de estadísticas de comercio exterior, no es negociable ni depende del despachante.
IVA y percepciones
El IVA general (21%) se aplica sobre la base imponible aduanera, que incluye el valor CIF más los derechos de importación y la tasa de estadística. A eso se suman percepciones de IVA y de Ganancias, que funcionan como un anticipo de impuestos y se recuperan en la próxima declaración jurada del importador (no son un costo definitivo, pero sí afectan el flujo de caja de la operación).
Honorarios del despachante y gastos operativos
Acá entra el trabajo del despachante de aduana: clasificación arancelaria, armado y presentación de la destinación, gestión ante los organismos de control que correspondan según la mercadería, y seguimiento hasta el libramiento. Se suman los gastos operativos propios de la operación: almacenaje, maniobras portuarias o aeroportuarias, y honorarios de terminal. Estos últimos dependen más de los tiempos de la operación y del puerto o aeropuerto de ingreso que del valor de la mercadería.
Por qué el costo final varía tanto entre operaciones
Dos importaciones con el mismo valor FOB pueden tener costos de despacho completamente distintos si cambia el NCM, el organismo de control involucrado o los tiempos de permanencia en depósito. Por eso en Smart Logistics no damos porcentajes cerrados sin conocer la operación: cotizamos según la mercadería, el origen y el régimen aplicable.
El despacho de aduana no tiene un costo fijo porque no es un servicio único: es la suma de tributos que fija el Estado (derechos, tasa de estadística, IVA) más los honorarios y gastos que dependen de la operación concreta. Conocer estos componentes te permite presupuestar con más precisión antes de importar.
Si querés una estimación para tu próxima operación, escribinos y te la armamos.



